Entradas

Frío

Imagen
Hoy sólo siento frío.  No es un frío de vientos, lluvias, aguas... es un frío en el estómago, un frío en el centro de mi cuerpo, un frío en mi brazo izquierdo que me pica todo el tiempo, es un frío lleno de angustia, un frío que me duele en los nervios, que maneja un motor incontenible que me hace girar y girar donde esté. José del Río era un muchacho encorvado, con un corazón grande y roto. Un día salió una mano diminuta de adentro de su propia oreja, se alargó todo lo que pudo y, empuñando un arma proporcionalmente diminuta, disparó un diminuto proyectil al pecho de José, quien durante 2 o 3 semanas fue cayendo poco a poco hasta morir. 

Plegaria

Imagen
No han sido pocas las veces que, amenazando mi paz,  me ataca un ave rapaz  y aquella desaparece.  Al punto el cielo oscurece,  mi sentidos se deforman,  y la alegría transforma  en simple recuerdo vago,  donde no sé lo que hago,  enredado en fuerte corma. Si en pintura retrataran  la angustiosa reacción  cada vez que al corazón  con saetas le disparan,  y al artista le encargaran  definir bien la figura,  la silueta más segura,  el expedito camino,  sería un grito cansino   de tristeza y de locura. ¿Acaso serán los días  que el alma supone muertos?  ¿Será que acaso despiertos  no estaremos todavía? ¿Será que el amor se fía  de tocar a nuestra puerta?  O, ¿será que un alma yerta  no merece su visita?  ¿Será que la vida evita  una última reyerta?  Cual rezaban los antiguos  en su rito petitorio,  así yo, del purgatorio,  de este camino ambi...

Extraña Rabia

Ay, si lograra entender  un poquito de la mente  que me tiene tan pendiente  y casi me deja caer...  si lograra comprender  los espasmos y los brincos  que le hacen, con ahínco,  estripar esas heridas  que, aunque ocultas o perdidas,  suman mil doscientas cinco.  Esta idea de escribir comenzó en esta semana  una tranquila mañana  en que pude convivir  con un constante latir,  con una pulsión frecuente,  una ideita en mi mente  fabricándome ilusiones  a punta de sensaciones  que no están en el presente.  Y es que extraño los abrazos...  pero ahora que lo pienso,  creo que fue más inmenso  el silencio de los pasos  que avancé, buscando un vaso  en la cocina de tu casa  preguntándome, "¿qué pasa?"; ¿por qué será tan complejo,  si tan cerca estamos lejos,  y no abraza, pero abrasa...  Extraño también los besos  que viví solo en mis sueños,  pu...

La Incapacidad

Casi como un trabajo  del que no puedo escapar debo la hoja enfrentar  desde arriba y hasta abajo.  Y es que de un gran relajo  al más profundo dolor  parece que "el gran señor"  quisiera hacerme pasar.  solo puedo preguntar,  yo ¿por qué putas, perdón? Se dañaron ya los versos  que escribía en otros tiempos,  se envenenaron los vientos,  se desbesaron los besos,  se acumularon los pesos  y la más gigante angustia,  no me explico por qué gusta  de venir a interrumpir  lo poquito que vivir  puedo y aún no me asusta.  la verdad de todo esto  es que me siento pequeño,  siento que vivo en un sueño  que ni amo ni detesto,  que no agarro y que no suelto,  que no viene ni se va,  que no quita y que no da,  que se pone en mi camino  que me envuelve y no domino  toda la incapacidad  Porque es cierto que no puedo  ni parar ni avanzar,  inclusive res...

¿Quién me Presta un Borrador?

Nunca fui de aquellos tipos que, pudiendo usar el suyo, toman un objeto tuyo o tal vez de algún equipo. Sea este el anticipo del problema que me llama, me levanta de la cama, me despierta a medianoche, me revuelca en un derroche de lamentos y de dramas. Pero el caso del que hablo me resulta necesario comentarlo en este horario; pues no alcanzan mil establos, ni el más ruin demonio o diablo para lograr contener el deseo de romper con la vida que transcurro: Una amada a la que aburro, un pasado a resolver. Con un lápiz, un grafito, dibujé en su corazón, en más de una ocasión, los dibujos más malditos, de paisajes tan bonitos que, con dos o tres tachones se volvieron en dragones, consumiendo con su fuego cada uno de los juegos, las canciones y los sones. Y ese lápiz no detuvo su camino doloroso, hizo surcos, hizo fosos, hizo grietas, y mantuvo ese rastro donde anduvo, intocable y protegido, infranqueable y... siempre herido. Y aún cubriendo cada trazo del candor de un gran abrazo no he l...