Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2024

La del amanecer inesperado

No esperaba sucumbir  al deseo de las letras,  y de nuevo me mentí,  pues te escribo en mi cabeza. ¿Dónde miras, que no a mí? ¿Qué, tus ojos (no tan negros),  no se animan a decir? ¿Será piedad, será miedo? Como un tinto, así, rojizo,  con tu rostro envuelto en brillo,  con tus labios, un hechizo  vino a nadar en mi río;  no hubo magia, nada de eso,  no hubo chispas ni estrellitas,  no hubo rayos, no hubo fuego,  pero es que esa sonrisita...  Conté siete, y me faltaron  las que nunca pude ver,  y esos ojos me llamaron,  ¿cómo no iba a caer? Sigo viendo más allá  de la idea de la gente,  escuchando tu cantar,  tu mirar tan diferente; lo que escondes, tus secretos,  tus escapes, sufrimientos,  tus encantos, tus misterios...  eres más que sus inventos. Te voy a mirar de lejos  como quien mira y prepara  un discurso de esos viejos  o un poema, o una carta... Sale el sol, l...