Plegaria

No han sido pocas las veces
que, amenazando mi paz, 
me ataca un ave rapaz 
y aquella desaparece. 
Al punto el cielo oscurece, 
mi sentidos se deforman, 
y la alegría transforma 
en simple recuerdo vago, 
donde no sé lo que hago, 
enredado en fuerte corma.

Si en pintura retrataran 
la angustiosa reacción 
cada vez que al corazón 
con saetas le disparan, 
y al artista le encargaran 
definir bien la figura, 
la silueta más segura, 
el expedito camino, 
sería un grito cansino  
de tristeza y de locura.

¿Acaso serán los días 
que el alma supone muertos? 
¿Será que acaso despiertos 
no estaremos todavía?
¿Será que el amor se fía 
de tocar a nuestra puerta? 
O, ¿será que un alma yerta 
no merece su visita? 
¿Será que la vida evita 
una última reyerta? 

Cual rezaban los antiguos 
en su rito petitorio, 
así yo, del purgatorio, 
de este camino ambiguo,
de este sosiego exiguo, 
suplico liberación. 
No hayo definición 
que describa lo que siento... 
"una lluvia de lamentos"... 
es buena aproximación.

4/
11/2022




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