Entradas

Del tres, el quince

Hace tanto que un poema no se cruza en mi camino,  que no sé si aquel buen tino,  tan presente en otros temas,  me rescate del problema  de escribirte ante tu ausencia,  pues diluye mi inconsciencia  el recuerdo de tus ojos  seductores que, de antojo  avivaban la existencia.  Se transforman en fantasmas  los abrazos que, en minutos,  pasaban de diminutos  encontrones que entusiasman,  a ese vicio que te espasma  e interrumpe el inspirar;  ese afán de resguardar  el aroma de tus fuentes con mis manos, con mis dientes...  todo comienza a mutar. Esconderme nunca más  entre tus manos podré,  protegerte no sabré  de lo cruel en los demás, ya no sé si me verás  preguntarte el "algún día",  y no sé si debería  creer propia esa respuesta,  debo aceptar que me cuesta  suponer que ya no es mía. Mas, tomado en serio el curso  de los hechos más recientes,  yo presie...

¿Qué será lo que me acecha?

¿Qué será lo que me acecha,  escondido entre la prisa? No son voces, no son risas,  no una bruja contrahecha,  ni un espanto el que despecha  la vida, el alma... no sé... pero es cierto que se ve  (o se siente por lo menos)  que me apago, que me freno,  algo mío se me fue.  El silencio, poco a poco,  ha ido tomando espacio  se está instalando despacio  en cada cosa que toco  y, más dormido que loco,  por el camino me arrastro.  Caigo al fin y, ante los astros,  suplico encontrar un ratito  a ese amante pequeñito del que se ha perdido el rastro. Reflotar en la marea,  consentir a la razón,  confundir al corazón, cegarlo y que ya no vea qué pasó, que no desea;  dejarlo soñar en paz  con una estrella fugaz  surcando a su lado el cielo.  Que disfrute él del vuelo  del que hoy no soy capaz. 02/05/2025

La del amanecer inesperado

No esperaba sucumbir  al deseo de las letras,  y de nuevo me mentí,  pues te escribo en mi cabeza. ¿Dónde miras, que no a mí? ¿Qué, tus ojos (no tan negros),  no se animan a decir? ¿Será piedad, será miedo? Como un tinto, así, rojizo,  con tu rostro envuelto en brillo,  con tus labios, un hechizo  vino a nadar en mi río;  no hubo magia, nada de eso,  no hubo chispas ni estrellitas,  no hubo rayos, no hubo fuego,  pero es que esa sonrisita...  Conté siete, y me faltaron  las que nunca pude ver,  y esos ojos me llamaron,  ¿cómo no iba a caer? Sigo viendo más allá  de la idea de la gente,  escuchando tu cantar,  tu mirar tan diferente; lo que escondes, tus secretos,  tus escapes, sufrimientos,  tus encantos, tus misterios...  eres más que sus inventos. Te voy a mirar de lejos  como quien mira y prepara  un discurso de esos viejos  o un poema, o una carta... Sale el sol, l...

Que nunca se me agote la memoria

Imagen
¿Será viable un soneto dominguero?  ¿Contaré la historia en catorce versos? Es una historia de tus dedos tersos  explorando en mi cuerpo los senderos. ¿Será posible que recorra entero  mi cuerpo el recuerdo de los perversos  toques de mis letras en tu universo? Lo repaso, lo recuerdo... lo quiero. Que nunca se me agote la memoria  de tus labios en entrega absoluta,  que pueda volver a contar la historia  con tus manos y mi boca en disputa;  haya un día una nueva escapatoria...  ahogar quiero mi sed en tus rutas. 20/10/2024

La de alargada sonrisa

Para vos, que, asustada,  te preguntás ¿dónde está  la que libre caminaba,  la que iba más allá?  Para vos, que preguntás  por los silencios ajenos,  la atención que no encontrás,  el callar como veneno...  Para vos, de crespo oscuro,  la de alargada sonrisa,  la de secretos impuros,  la que camina sin prisa,  para vos, la que un festín  carga siempre como rima...  que el final no sea el fin,  que el cielo sea la cima. 20/10/2024

¿Cómo rimaré tu nombre?

Imagen
¿Cómo rimaré tu nombre,  sólo en palabras humanas? ¿Cómo, expresiones mundanas,  harán de "un cobarde", "un hombre"? De verdad, ¿no hay qué te asombre?  ¿ya no sueñas con sorpresas? Pero no hablo de esas  donde tienes la contesta  mucho antes ya dispuesta.  Una de las que no pesa. ¿Lograré rimar tu risa,  en la que siempre te escondes? ¿Existe un espacio donde  podamos amar sin prisa,  una lluvia, una brisa,  un momento como antes? O ¿será que, los distantes  espacios de cariñismo,  siempre serán lo mismo? sueños, suspiros, instantes? ¿Encontraré algún vocablo  que rime con "no saber"? Es que no puedo entender  si eres un ángel, un diablo,  o si todo lo que hablo  no son más que ensoñaciones,  puras imaginaciones  de un recuerdo en el olvido,  de un amor que... ¿he vivido? ¿Cuáles eran las canciones? Si rimamos la pasión de sentir en mí tu peso,  y si al sabor de tus besos le agregamos la...

Frío

Imagen
Hoy sólo siento frío.  No es un frío de vientos, lluvias, aguas... es un frío en el estómago, un frío en el centro de mi cuerpo, un frío en mi brazo izquierdo que me pica todo el tiempo, es un frío lleno de angustia, un frío que me duele en los nervios, que maneja un motor incontenible que me hace girar y girar donde esté. José del Río era un muchacho encorvado, con un corazón grande y roto. Un día salió una mano diminuta de adentro de su propia oreja, se alargó todo lo que pudo y, empuñando un arma proporcionalmente diminuta, disparó un diminuto proyectil al pecho de José, quien durante 2 o 3 semanas fue cayendo poco a poco hasta morir.