¿Qué será lo que me acecha?
¿Qué será lo que me acecha, escondido entre la prisa? No son voces, no son risas, no una bruja contrahecha, ni un espanto el que despecha la vida, el alma... no sé... pero es cierto que se ve (o se siente por lo menos) que me apago, que me freno, algo mío se me fue. El silencio, poco a poco, ha ido tomando espacio se está instalando despacio en cada cosa que toco y, más dormido que loco, por el camino me arrastro. Caigo al fin y, ante los astros, suplico encontrar un ratito a ese amante pequeñito del que se ha perdido el rastro. Reflotar en la marea, consentir a la razón, confundir al corazón, cegarlo y que ya no vea qué pasó, que no desea; dejarlo soñar en paz con una estrella fugaz surcando a su lado el cielo. Que disfrute él del vuelo del que hoy no soy capaz. 02/05/2025