Extraña Rabia
Ay, si lograra entender un poquito de la mente que me tiene tan pendiente y casi me deja caer... si lograra comprender los espasmos y los brincos que le hacen, con ahínco, estripar esas heridas que, aunque ocultas o perdidas, suman mil doscientas cinco. Esta idea de escribir comenzó en esta semana una tranquila mañana en que pude convivir con un constante latir, con una pulsión frecuente, una ideita en mi mente fabricándome ilusiones a punta de sensaciones que no están en el presente. Y es que extraño los abrazos... pero ahora que lo pienso, creo que fue más inmenso el silencio de los pasos que avancé, buscando un vaso en la cocina de tu casa preguntándome, "¿qué pasa?"; ¿por qué será tan complejo, si tan cerca estamos lejos, y no abraza, pero abrasa... Extraño también los besos que viví solo en mis sueños, pu...