Que nunca se me agote la memoria

¿Será viable un soneto dominguero? 
¿Contaré la historia en catorce versos?
Es una historia de tus dedos tersos 
explorando en mi cuerpo los senderos.

¿Será posible que recorra entero 
mi cuerpo el recuerdo de los perversos 
toques de mis letras en tu universo?
Lo repaso, lo recuerdo... lo quiero.

Que nunca se me agote la memoria 
de tus labios en entrega absoluta, 
que pueda volver a contar la historia 

con tus manos y mi boca en disputa; 
haya un día una nueva escapatoria... 
ahogar quiero mi sed en tus rutas.

20/10/2024



Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Qué será lo que me acecha?

La del amanecer inesperado

Plegaria