¿Cómo rimaré tu nombre?

¿Cómo rimaré tu nombre, 
sólo en palabras humanas?
¿Cómo, expresiones mundanas, 
harán de "un cobarde", "un hombre"?
De verdad, ¿no hay qué te asombre? 
¿ya no sueñas con sorpresas?
Pero no hablo de esas 
donde tienes la contesta 
mucho antes ya dispuesta. 
Una de las que no pesa.

¿Lograré rimar tu risa, 
en la que siempre te escondes?
¿Existe un espacio donde 
podamos amar sin prisa, 
una lluvia, una brisa, 
un momento como antes?
O ¿será que, los distantes 
espacios de cariñismo, 
siempre serán lo mismo?
sueños, suspiros, instantes?

¿Encontraré algún vocablo 
que rime con "no saber"?
Es que no puedo entender 
si eres un ángel, un diablo, 
o si todo lo que hablo 
no son más que ensoñaciones, 
puras imaginaciones 
de un recuerdo en el olvido, 
de un amor que... ¿he vivido?
¿Cuáles eran las canciones?

Si rimamos la pasión
de sentir en mí tu peso, 
y si al sabor de tus besos
le agregamos la cocción, 
aparece el corazón.
Y si pudiera encontrar 
un número para rimar 
las dos mil y más miradas 
en que "no me has dicho nada", 
sería un número impar.

Sería una rima distinta 
si el poema fuera escrito 
a dos manos y en un grito.
Tendría una mejor pinta, 
mejor tiempo, mejor tinta. 
¿Será que soy contratiempo?
¿Una duda, un entretiempo?
¿Será que nunca será?
¿En serio, no llegará 
mejor tinta, mejor tiempo?
17/07/2024



Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Qué será lo que me acecha?

La del amanecer inesperado

Plegaria